Cómo hacer un currículum vitae, paso a paso
En resumen: un buen currículum cabe en una página, empieza con un perfil de 3-4 líneas, cuenta la experiencia de la más reciente a la más antigua con logros y números (no una lista de tareas), y se adapta a cada oferta usando sus mismas palabras. Se envía en PDF. Ni foto, ni DNI, ni edad son obligatorios.
Quien selecciona personal suele mirar cada currículum muy poco tiempo en un primer vistazo, y en las empresas grandes, antes de eso, a menudo lo lee un programa que busca las palabras de la oferta. Por eso un currículum no tiene que contarlo todo: tiene que dejar claro en pocos segundos que encajas en ese puesto. Esta guía va apartado por apartado. Puedes ir rellenando a la vez el generador, que te avisa de los fallos de los que hablamos aquí.
La estructura que funciona
- Nombre y contacto. Teléfono, correo, ciudad y, si lo tienes cuidado, LinkedIn.
- Perfil o resumen. 3-4 líneas: qué eres, qué sabes hacer y qué buscas.
- Experiencia. De la más reciente a la más antigua.
- Formación. Primero la más alta o la más relacionada con el puesto.
- Idiomas con su nivel, y habilidades concretas.
- Cursos, prácticas, voluntariado solo si aportan algo al puesto.
Si acabas de terminar los estudios o no tienes experiencia, se cambia el orden: la formación sube arriba. Lo explicamos en currículum sin experiencia.
Datos personales: lo justo
Basta con el nombre, un teléfono, un correo y la ciudad. La dirección completa ya no se pone. Dos detalles que se notan más de lo que parece:
- El correo. «nombre.apellido@…» transmite seriedad. Uno con apodos o con muchos números da mala imagen; crear uno nuevo es gratis y lleva cinco minutos.
- Lo que no hace falta: DNI, fecha de nacimiento o edad, estado civil, hijos, nacionalidad (salvo que el puesto exija un permiso de trabajo y quieras dejar claro que lo tienes). No aportan nada para valorarte y pueden jugar en tu contra.
- Carnet de conducir y disponibilidad: sí, cuando el puesto lo pida o lo valore (reparto, comercial, turnos, fines de semana).
Sobre la foto: en España no es obligatoria. En comercio, hostelería y atención al público se sigue usando mucho; en empresas grandes y en el extranjero, cada vez menos. Si la pones, que sea reciente, de frente, con buena luz y fondo neutro.
El perfil: las tres líneas que más se leen
Es lo primero que se lee y, a veces, lo único. Una fórmula sencilla: qué eres + qué sabes hacer con un dato + qué buscas.
Antes
Persona proactiva, responsable y con capacidad de trabajo en equipo, con ganas de aprender y crecer profesionalmente.
Después
Administrativa con 5 años en una gestoría: facturación, nóminas de 40 empleados y atención a clientes. Busco un puesto de administración en una empresa industrial de Valencia.
El «antes» podría ser de cualquiera. El «después» dice qué hace, con qué volumen y qué busca. Si tienes la tentación de escribir «proactivo» o «trabajo en equipo», cambia la palabra por un hecho: «coordiné un turno de seis personas».
Experiencia: logros, no tareas
Es el apartado que decide. Para cada puesto: cargo, empresa, localidad y fechas (mes y año), y debajo 2-4 puntos. El error más común es copiar las funciones del puesto, que ya se suponen. Lo que diferencia es qué hiciste tú y qué pasó gracias a ello, con números si se puede.
Antes
- Atención al cliente.
- Encargado de la caja.
- Reposición.
Después
- Atendí a unos 150 clientes al día en caja, sin descuadres en dos años.
- Formé a tres compañeros nuevos en caja y probadores.
- Reorganicé el almacén: la reposición pasó de 2 horas a 1.
Trucos para encontrar números aunque creas que no los tienes: cuántos clientes, pacientes, pedidos o llamadas al día; a cuántas personas formaste o coordinaste; qué presupuesto o qué stock manejabas; cuánto tiempo o dinero ahorraste; en cuántas tiendas o proyectos trabajaste. Una cifra aproximada y honesta («unos 150») vale más que ninguna.
Empieza cada punto por un verbo de acción en pasado: atendí, organicé, gestioné, vendí, reduje, mejoré, coordiné, formé, diseñé, resolví. Evita «encargado de» o «funciones de».
Huecos entre trabajos: no hay que esconderlos ni inventar nada. Si estudiaste, cuidaste de un familiar o hiciste trabajos sueltos, una línea basta. Si te preguntan, la verdad bien contada nunca resta.
Mucha experiencia: detalla los últimos 10-15 años y resume lo anterior en una línea («2001-2009: varios puestos de dependiente en comercio textil»).
Formación, idiomas y habilidades
- Formación: título, centro, años. La nota, solo si es buena o si la piden. No hace falta poner la ESO si tienes bachillerato o FP.
- Idiomas: con el nivel del Marco Común Europeo (A1 a C2) o el título que tengas («B2, First de Cambridge»). No exageres: en muchas entrevistas te cambian de idioma sin avisar. Orientación rápida: B1, te desenvuelves en situaciones sencillas; B2, hablas de tu trabajo con soltura; C1, trabajas en ese idioma sin esfuerzo.
- Habilidades: concretas y comprobables: programas (Excel con tablas dinámicas, SAP, un TPV concreto), máquinas (carretilla elevadora con carnet), certificados (manipulador de alimentos). Mejor 6-10 que 25. Las «habilidades blandas» se demuestran en la experiencia, no en una lista.
Cómo pasar los filtros automáticos
Muchas empresas grandes y portales de empleo usan programas de gestión de candidaturas (en inglés, ATS) que leen el currículum, lo convierten en texto y lo puntúan según las palabras de la oferta antes de que lo vea una persona. No todas los usan, pero preparar el currículum para ellos no tiene ningún inconveniente:
- Usa las palabras exactas de la oferta para lo que de verdad sabes hacer. Si piden «atención al cliente» y tú pones «trato con el público», un programa puede no relacionarlo. El comparador del generador te dice qué palabras te faltan.
- Títulos de apartado normales: «Experiencia», «Formación», «Idiomas».
- Texto real, no imágenes: nada de currículums hechos como una foto o con el texto dentro de dibujos. Los PDF de nuestro generador llevan texto seleccionable.
- Una columna es lo más seguro. Para estos casos tienes la plantilla «Para filtros automáticos».
- Nada de inventar palabras clave ni esconderlas en blanco: la persona que lo lea después lo nota.
Longitud, diseño y formato
- Una página con menos de 10 años de experiencia; dos como máximo. El generador ajusta la letra para que quepa y te avisa si no.
- Diseño sobrio: un color, una tipografía legible, espacios en blanco. Un currículum muy recargado se lee peor y los filtros automáticos lo entienden peor.
- PDF salvo que pidan Word, con un nombre claro: «CV_Nombre_Apellido.pdf».
- Revisa la ortografía y pídele a alguien que lo lea. Una falta en la primera línea pesa mucho.
Adaptarlo a cada oferta (lo que más diferencia)
Enviar el mismo currículum a cien ofertas da peor resultado que adaptarlo a veinte. No hace falta rehacerlo: basta con cambiar el perfil para que hable del puesto, reordenar los logros para que arriba vayan los que pide la oferta y usar sus palabras. Con el generador, guarda una copia por oferta (botón «Descargar copia») y cámbiala en dos minutos.
Si la oferta lo permite, añade una carta de presentación breve: es donde explicas por qué esa empresa y no otra.
Los 10 errores que más descartan
- Faltas de ortografía.
- Un correo poco serio.
- Un perfil genérico que podría ser de cualquiera.
- Lista de tareas sin un solo logro.
- Fechas que no cuadran o que faltan.
- Tres páginas con dos trabajos.
- Exagerar un idioma o un programa que no dominas.
- Datos que no hacen falta (DNI, edad, estado civil).
- Un diseño que no se lee o que los programas no pueden leer.
- El mismo currículum para todas las ofertas.
Rellena el generador mientras lees: te avisa de estos errores automáticamente.
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